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Adiós compañero

Soy un cobarde, inmaduro, un minusválido emocional. Nunca he sabido, ni todavía sé, como enfrentarme a la muerte, al vacío que deja a su alrededor.

También soy un hombre afortunado. Las pocas pérdidas emocionalmente cercanas que he sufrido, han estado amortiguadas por la ‘elevada’ edad de l@s protagonistas, por lo que han resultado más asumibles, más esperadas, más naturales.  Todas menos una. La única defunción muy cercana a mi círculo emotivo, después de dos años todavía me hace reprocharle a Miguel su prematura partida.

Y ahora ha llegado la ausencia de Jose Antonio. No sé cómo  decirlo en voz alta.

No habré coincidido personalmente con él más de 30 veces en 6 años, pero hemos hablado mucho y de forma fluida, de esas conversaciones que con muy pocas personas fluyen como si estuvieran pactadas, guionadas. Sin discrepancias de pensares tratando las cuestiones laborales, como si nos leyéramos el pensamiento dejando el resto del tiempo compartido para comentar el devaneo de la vida, las ilusiones y proyectos sobre los que uno y otro basábamos nuestras vidas.

Como yo, amando una profesión que hemos hecho nuestra sin que lo fuera y sin pedir permiso a nadie, adoptándola con admiración, amor y dedicación, que es como se han de adoptar las cosas importantes.

Amando la vida como pocos, enganchado de forma adictiva a las pequeñas-grandes cosas con las que nosotros mismos le damos sentido. Aún en los momentos de durísimo trabajo a los que se podía someter, tenía esa chispa vital, esas palabras que daban color a la oscuridad del ánimo, al cansancio del cuerpo.

Esa misma vida a la que estaba, estamos enganchado algunos, esa vida es la que ha fallado de forma estrepitosa. O no. Dicen que la vida es así, que la vida mata, que cuando naces empiezas a morir.

Pero no sé cómo digerir esto, ha sido rápido, inesperado, injusto, como casi siempre. Muchos de vosotros lo habréis conocido mejor que yo, más tiempo que yo y por eso dejo que vosotros mismos pongáis adjetivos a este golpe bajo que nos han dado.

Un cariñazo enorme a sus amigos y sobre todo a sus familiares.

En estos tiempos de desgastadas palabras y vacías frases, sólo quería deciros que se nos ha ido un compañero…

Fuente:

Xavier Bustamante

Fotos:

Adictos a la Peluquería

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