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La inspiración (I)

La editorial de Manuel Collado

Los chicos de Adictos a la Peluquería me pidieron unas palabritas reflexivas, “así como tú sabes…” dijeron…

-Y sobre qué? Pregunté yo.

Sobre la inspiración… Ya tú sabes!

Lo cierto es que es un tema genial, pero tan abierto, que se hace hasta difícil abordarlo sin extenderse o darle un enfoque concreto en una única dirección, sin llegar a divagar.

Así que lo primero que pensé, fue en saber exactamente el significado de aquella deseada palabra.

Según el diccionario, inspiración significa:

  1. Acción de introducir aire u otra sustancia gaseosa en los pulmones.
  2. Estímulo o lucidez repentina que siente una persona y que favorece la creatividad, la búsqueda de soluciones

Una vez definido, vamos a tomar la segunda acepción como motivo de esta reflexión.

Dicho esto y antes de adentrarse en materia, es necesario concretar y afirmar que los caminos de la inspiración son inescrutables.

Nuestros estímulos

Los sentimos, los forzamos, los ansiamos, los deseamos y los veneramos.

Desarrollamos formas, ideas, pensamientos e interpretaciones personales.

Sentimos emociones que asociamos a impulsos artísticos o sensoriales buscando el camino de “el dorado”.

Ese que nos muestre el truco para impulsar el primer estímulo que nos haga vibrar y emocionar para conseguir crear algo diferenciado y relevante que mostrar a nuestros coetáneos.

Y a este punto es a donde quiero ir a parar en esta ocasión.

Llevamos años basando nuestros impulsos en conceptos relativos a nuestro “pequeño mundo”, reiterando infinitamente aquello que ya se hizo, incluso aquello que nosotros mismos ya hicimos.

Las formas de inspiración basadas en parámetros que ya conocemos, comprendemos y desarrollamos, nos llevan irremediablemente a reiterarnos en nuestros propósitos.

La creación, basada en fuentes ajenas a nuestros entornos habituales, así como la búsqueda de experiencias, vivencias, pensamientos y emociones desvinculadas del mundo específico del que tendemos a rodearnos, van creando un caldo de cultivo con ingredientes diferenciadores que aportan nuevos conceptos al resultado final.

Esa libertad de pensamiento nos llevará a la libertad de expresión y con ello al desarrollo y evolución de la disciplina a la que queramos aplicarlo.

Cuanto más se aleje de lo que conoces más te aportará.

Salgamos de nuestro mundo de repetición para explorar otros universos, otras formas de pensar e interpretar lo que nos rodea y luego…

Déjalo, no lo pienses, llénate y que repose, ya saldrá!

No busques la inspiración, deja que ella te encuentre.

Y cuando así sea, no fuerces, déjate llevar.

…continuará

Fuente:

Manolo Collado

Fotos:

Adictos a la Peluquería

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