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Jornada de puertas abiertas en el Art Espai de Lluís Llongueras

Nos adentramos en el alma mismo de Lluís Llongueras, en su arte y obsesiones

Como cada año, Lluís Llongueras volvió a abrir al público su espacio de arte, su espacio de trabajo artístico, el alma de Llongueras.

Lluís Llongueras es y representa el peluquero español más reconocido dentro y fuera de nuestras fronteras. Como si de una representación física se tratara, su espacio y él mismo son una metáfora de la profesión que tantos años lleva representando.

Su taller de arte, principalmente de escultura, es un espacio soberbio, atiborrado hasta el no va más de arte, de sentimiento, de belleza. Las piezas parecen empujarse una a otras buscando su espacio vital, intentando conseguir un mínimo de aire que respirar.

El arte de Lluís Llongueras representa constantemente la belleza de las formas, principalmente las del cuerpo de la mujer. Formas que adora, buscando nuevas maneras de representarlas una y otra vez, hasta el mismísimo infinito.

Su trabajo tiene mucho de ensayo, de búsqueda, de obstinación por intentar plasmar un pensamiento. Un recuerdo que se volvió fugaz con el tiempo y que, por unos instantes, te golpeó muy dentro de tu ser, de tu cuerpo, sintiendo la sobrepresión de la emoción en tus venas, desde dentro mismo de los corpúsculos sanguíneos.

Es arte, te hace sentir, te maravilla y te desconcierta en ocasiones.

Una visita al espacio de un titán creativo, de un Genio

Por su parte, Lluís Llongueras sigue mezclando grandes dosis de profesionalidad con otras de generosidad, de bondad de esa que espesa con los años. En ocasiones,  un niño desamparado, que da paso después a una la explosión de vitalidad propia de los titanes creativos.

Estuvimos en su taller artístico apenas una hora y media, un tiempo que sólo nos sirvió para constatar que necesitamos varias visitas más: para ver, para sentir algo del sentimiento condensado allí dentro.

Una visita que es un lujazo. Una de esas experiencias imprescindibles que todo profesional consciente de que su tarea, su motor, no debe ser el cabello, tiene a su alcance y que no debe desaprovechar.

Nos pareció por unos instantes que pudimos sentir en el propio vello de nuestra piel lo que siente un Genio que vive, aunque en ocasiones lo olvidemos, entre nosotros.

Ve y siéntelo…

Fuente:

Adictos a la Peluquería

Fotos:

Adictos a la Peluquería

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